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Mostrando las entradas etiquetadas como viajes

“Una muchacha como yo”: 100 años de Lorelei Lee y el escándalo encantador de Anita Loos

Los Caballeros las Prefieren Rubias by Anita Loos My rating: 4 of 5 stars En este noviembre de 2025 se cumple un siglo desde la publicación en forma de libro de "Los caballeros las prefieren rubias", donde su protagonista, Lorelei, nos relata en forma de diario cómo los hombres que conoce se desviven por hacerla feliz, mientras ella busca un marido rico. La historia es divertidísima, su éxito fue fulminante y no ha dejado de reeditarse desde entonces. Su popularidad fue colosal, y la crítica que encierra —sumada al hecho de que la narradora sea una joven de vida “dudosa”, como se decía antes— provocó un gran revuelo en su época, rozando el escándalo. Nada de eso impidió que fuera traducida a múltiples lenguas y llevada al cine. Con un lenguaje sencillo, coloquial y casi infantil, Anita Loos retrata con ironía la moral y las costumbres de Estados Unidos y Europa en el periodo de entreguerras. Es imposible no amar a Lorelei Lee: su desenfado nos desarma, y su supuesta ingen...

LAS PUERTAS DEL INFIERNO

Entretenida novela policíaca ambientada en Kenia. Mollel , el protagonista, ingresa en prisión preventiva y se entrevista con Mdosi , un capo local, también encarcelado, pero con grandes privilegios, que quiere que el preso recién llegado, antes sargento detective, le explique por qué sus hombres están desapareciendo. Tras la entrevista, los guardias encuentran al policía, con un cuchillo en la mano, mientras el mafioso “yace en un charco de sangre” [pág. 18, cap. 1, "Han tomado el cielo y lo han rodeado" ]. A través de "flashbacks" , la novela nos muestra qué le ocurrió a Mollel la semana previa para que fuera encarcelado, hasta volver al momento del apuñalamiento de Mdosi y sus consecuencias. La trama se entrelaza con recuerdos del protagonista durante su infancia masái con su hermano menor Lendeva . "Las puertas del infierno" mezcla una historia policial con los problemas políticos y sociales de la Kenia post 2007, año en que el país sufrió una crisis...

NUESTRO HOMBRE EN LA HABANA, GRAHAM GREENE

Una encantadora novela de espías, pero también una novela de amor tan británico, hogareño (como poner a calentar el hervidor de agua o "kettle" al llegar a casa) y a la vez tan inesperado. La obra está plagada de un descacharrante en ocasiones sentido del humor, muy divertido y triste a la vez. El personaje de Wormold, intentando criar a su adolescente hija católica con su negocio de aspiradoras, es entrañable y digno, pero no duda en aceptar enrolarse en el servicio secreto de su país con tal de sacar adelante a la familia y pagar los caprichos de Milly. Un libro estupendo, lleno de humor e inteligencia. Muy recomendable. Nuestro hombre en La Habana by Graham Greene My rating: 4 of 5 stars A delightful spy and love story, so British, with the amazing character of Wormold, trying to make ends meet in Havana selling vacuum cleaners to raise his Catholic daughter and reluctantly accepting to become a British spy. A fabulous novel, full of wit and humour; so funny and so sad...

CONFINAMIENTO: SEMANA 1

Uno, por estar encerrado, no se vuelve de repente más simpático, ni le entran más deseos de estar en contacto con sus conocidos; si llamaba poco por teléfono, seguirá llamando poco, y si utilizaba el teléfono o el WhatsApp en sus comunicaciones, ahora, de repente, no va a empezar a conectarse por vídeo llamada sin ton ni son. Lo mismo ocurre con los necios: el que lo era antes de la crisis, lo será durante la crisis y cuando termine, es una ley inmutable. Me extrañaría que alguno se volviera sensato después de esto. Los que antes del confinamiento salían sin parar, viajaban al extranjero en vuelos baratos, un fin de semana sí y otro también, e invadían las terrazas y los bares en grupos de diecisiete o más, quieren tener ocupadas todas y cada una de sus horas de reclusión y yo me pregunto por qué no se pueden quedar tranquilos en sus casas, sin moverse, que le entran a uno ganas de insultarles llamándoles tabardillos, si supieran lo que es. Todas las noches, a las ocho, salen...

RENUÉVATE EL CARNÉ

Mi vuelo sale a las tres y media de la tarde. Llamo al Ministerio de Asuntos Exteriores: "No puede usted viajar al extranjero si no tiene el carné de identidad en regla." El mío caducó hace un mes, pero han pasado las semanas y no he ido a renovarlo. La desidia. El trabajo excesivo. Los trámites para justificar el cambio de residencia. Son las doce de la mañana. "Ahora vuelvo", le digo a mi compañera, que me mira extrañada. "A la comisaría más próxima", le digo al taxista. Hace frío, voy sin abrigo y ha empezado a lloviznar. En la comisaría me explican que para renovar el DNI hay que pedir cita previa. Les digo que salgo para Sofía a las tres y me sugieren un pasaporte tipo B, siempre y cuando todos los que han ido a renovar el pasaporte pasen antes que yo. "Sólo necesita una fotografía", que por supuesto no tengo. Es la una y empiezo a pensar que voy a perder el vuelo. Vuelvo con una foto horrenda con la que seguro que no me dejarán nunca salir ...

WHAT'S HE GOT

Mi último post, sin tener en cuenta el paréntesis vacacional, se titulaba como el más reciente disco de Graham Coxon, “Love travels at illegal speeds” (inciso, espero que visitáseis la página web, cuyo enlace también incluía, que es buenísima), porque para mí el disco es el compendio de mi estado general: gruñón, celoso, enfadado con todo, un poco punk, muy power pop, guitarrero y agresivo. En las vacaciones, como ya quedó dicho, no he hecho nada, ni he pensado en nada. Vuelta al trabajo, volvemos al monotema: Estoy enamorado De Mar ina Sin lugar a dudas ¿Por qué, desde que he vuelto de vacaciones, no hago más que ver a Mar ina con Salvador? Qué verá en él, si es bajito y feo. ¿Por qué tiene siempre a un montón de género masculino brujuleando a su alrededor, cada uno haciendo una demostración de virilidad para llamar su atención? Saw you on the corner by the cash machine You made the cutest couple that I ever did see You hug him and you kiss him and I'm hearing what you're...

SEMANA SANTA

Mis primeras vacaciones del año. En ellas me permito una de mis actividades favoritas, que es dormir al menos diez horas diarias. Una de las ventajas de cumplir años es que se acrecienta la falta de remordimientos, que, añadida a la facilidad que tengo, y que no termina nunca de asombrarme, para adaptarme a no hacer nada, me permiten descansar en vacaciones. La última semana de trabajo no presagiaba nada bueno, creí incluso que mi jefe no autorizaría mis vacaciones, porque uno de mis compañeros ya las había pedido y el otro, que se quedaba de retén, se había hecho un esguince. Pero no ha faltado ni un solo día y desde antes de las ocho ya se encontraba en el despacho, con sus muletas cerca y la pierna en alto, sin poderse mover hasta que su mujer venía a buscarle con el coche pasadas las siete de la tarde. Y yo rezando porque siguiera así. El médico le había mandado una semana de reposo absoluto, que él se ha saltado a la torera, pero, me confesaba, “yo es que no sé estar sin hacer nad...

LOVE TRAVELS AT ILLEGAL SPEEDS

Yo, que no me caracterizo precisamente por la rapidez mercuriana de mis movimientos y que no soy muy amigo de modificar mis rutinas, llevo en cambio una vida en la que todo es urgente y donde los cambios se suceden de manera incesante. Últimamente no consigo permanecer más de dos días seguidos sentado en mi mesa de trabajo ni más de una hora en casa. Así no hay quien mantenga una relación estable con nadie ni con nada, ni siquiera una relación cibernética, como es un blog, con lo que empiezo a dudar de que mis lectores asiduos, si es que alguna vez los tuve, sigan enganchados a las historias que cuento desde mi escondrijo. Me domina el sueño, tengo un cerro de cosas pendientes, miles de correos electrónicos sin contestar, cita con el dentista, y lo que en realidad me apetece ahora mismo es echarme la siesta y no estar contando mis penurias a la hora (una) de comer mientras mordisqueo un sándwich revenido del Vips y una manzana insípida. Ayer volvimos de madrugada, después de haber pa...

WOULD YOU BELIEVE

¿Me creería si le dijera que el otro día estuve comiendo cerca del monte Olimpo? Yo, ignorante, había pensado siempre que era una de las montañas que rodeaba Atenas, pero está en Tesalónica, una ciudad en el norte de Grecia. El restaurante estaba en plena bahía: un local de madera de aspecto marinero y grandes ventanales desde los que se veía el mar. Me habían reservado el mejor sitio, frente a los ventanales, para disfrutar de la vista, todo el tiempo maldiciendo al que inventó la norma de urbanidad que prohíbe utilizar las gafas de sol mientras se come. A mitad de la comida, serían ya las cinco de la tarde (¿alguien dijo algo sobre la libertad de horarios en Europa?), mi cliente, un griego exagerado, excesivo y exacerbado, con un apellido digno de una enfermedad venérea, se levantó de la mesa y nos obligó a contemplar la puesta del sol tras el monte. También me había obligado antes a elegir la dorada que me iba a zampar. Es un dictador en su pequeño mundo. Lo de viajar al extranj...

AUTUMN ALMANAC

Volví el domingo pasado de Ámsterdam , mi primer viaje en mi nuevo puesto de trabajo, y toda la semana me he sentido un poco extraño en esta mi ciudad, tan llena de coches y de gente a la que no conozco y que no quiere conocerme. El vuelo de ida, lleno de japoneses. El de vuelta, de mujeres holandesas que iban a un congreso “Holanda, pioneros en negocios internacionales”, en Madrid. Ninguna es espectacular, todas se asemejan, tan rubias, muy anchas, hablan y sonríen sin parar. Siempre parecen estar alegres, los holandeses. Cuanto menos, tienen un sentido del humor peculiar. Y todas las holandesas del avión van riendo y hablando, pero, no sé por qué tienen un aspecto a la vez muy serio y respetable. Parecen combinar a las mil maravillas la diversión y la obligación. Las medidas de seguridad de Barajas no me parecieron tan terribles cuando embarqué. Tantas advertencias, tantas instrucciones sobre los líquidos, tampoco hay que exagerar. Recuerdo el año pasado en Dublín , que nos obligaro...

HEART OF THE COUNTRY

Tanto tiempo sin abrir el ordenador, que se me han anquilosado los dedos, pero supongo que para eso son las vacaciones, para anquilosarse: anquilosar los dedos, anquilosar el cerebro. Una de mis intenciones cuando llegué al campo era adelgazar, pero decidí pasar a uno más realista como no engordar, cuando me sedujo la comida abundante y bien aliñada que me dan cada día. Con lo que como, tendría que caminar a paso rápido unos doce kilómetros diarios para mantenerme, algo que se puede hacer cuando uno está de vacaciones, pero que en la ciudad resultaría imposible. Todos los días doy un paseo de más de dos horas por el monte o me acerco a alguno de los pueblos de los alrededores que están a unos dos o tres kilómetros. Creo que lo único que no se me está anquilosando son la barriga, las piernas y el culo. Me gusta pasear solo por el campo: me permite no pensar en nada, que es justamente lo que necesito. Cuando regreso a casa al atardecer, los árboles, los prados, los montes se llenan de un...