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Mostrando las entradas etiquetadas como dentistas

Entre dientes y parientes

Mis seguidores más antiguos —y quizá los más asiduos— recordarán (o tal vez no) uno de mis refranes favoritos: No tengo más parientes que mis dientes . Hace unos días, mi amigo Ruiz me envió un enlace al Refranero multilingüe del Centro Virtual Cervantes , donde aparece una versión más tradicional: Antes son mis dientes que mis parientes . Yo sigo prefiriendo la mía, que descubrí bordada en un mantel de merienda lleno de refranes sobre comida (una historia que conté en la entrada Doctor Robert ). Curiosamente, sólo las lenguas peninsulares y el italiano parecen compartir esta visión dental de las prioridades afectivas: Più vicino è il dente, che alcun parente , o en portugués, Antes dentes que parentes . El resto de idiomas se inclinan por las camisas: Near is my shirt, but nearer is my skin  o Ma chemise m’est plus proche que ma robe . Cada cultura con sus tejidos emocionales. En fin. A mí me pasa como a muchos: me quedan pocos parientes, y de los que quedan, algunos son postizos...

LOVE TRAVELS AT ILLEGAL SPEEDS

Yo, que no me caracterizo precisamente por la rapidez mercuriana de mis movimientos y que no soy muy amigo de modificar mis rutinas, llevo en cambio una vida en la que todo es urgente y donde los cambios se suceden de manera incesante. Últimamente no consigo permanecer más de dos días seguidos sentado en mi mesa de trabajo ni más de una hora en casa. Así no hay quien mantenga una relación estable con nadie ni con nada, ni siquiera una relación cibernética, como es un blog, con lo que empiezo a dudar de que mis lectores asiduos, si es que alguna vez los tuve, sigan enganchados a las historias que cuento desde mi escondrijo. Me domina el sueño, tengo un cerro de cosas pendientes, miles de correos electrónicos sin contestar, cita con el dentista, y lo que en realidad me apetece ahora mismo es echarme la siesta y no estar contando mis penurias a la hora (una) de comer mientras mordisqueo un sándwich revenido del Vips y una manzana insípida. Ayer volvimos de madrugada, después de haber pa...

DOCTOR ROBERT

Ha ocurrido lo que más temía: me han sacado una muela. Mejor digamos que me han sacado otra muela. Y 84 euros. Como ando tan mal de dinero, he pagado con la visa, yo, que sólo la utilizaba para mis lujos, qué cosas. Aunque vista la escasez de mis dientes, para mí ir al dentista es todo un lujo. Es como el chiste aquel de: “ Tienes los dientes como perlas, por lo escasos ”. De mayor seré como el paciente de aquel otro chiste al que el médico le pregunta: “¿Le castañetean los dientes por las noches?”; “No sé, los dejo en la mesilla” . Se me está pasando el efecto de la anestesia y creo que el dolor provoca que sólo se me ocurran chistes malos. No sé cómo he llegado a esta situación: sin muela y dolorido. Ha sido todo tan rápido. La sala de espera: estaba leyendo “Sound Bites”, de Alex Kapranos , el cantante de Fran z Ferdinand, un anecdotario culinario, que me ha regalado mi amiga Victoria; me han llamado. La consulta: el dentista ha observado la ortopantomografía con tanto detenimiento...