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Mostrando las entradas etiquetadas como vacaciones

LAS PUERTAS DEL INFIERNO

Entretenida novela policíaca ambientada en Kenia. Mollel , el protagonista, ingresa en prisión preventiva y se entrevista con Mdosi , un capo local, también encarcelado, pero con grandes privilegios, que quiere que el preso recién llegado, antes sargento detective, le explique por qué sus hombres están desapareciendo. Tras la entrevista, los guardias encuentran al policía, con un cuchillo en la mano, mientras el mafioso “yace en un charco de sangre” [pág. 18, cap. 1, "Han tomado el cielo y lo han rodeado" ]. A través de "flashbacks" , la novela nos muestra qué le ocurrió a Mollel la semana previa para que fuera encarcelado, hasta volver al momento del apuñalamiento de Mdosi y sus consecuencias. La trama se entrelaza con recuerdos del protagonista durante su infancia masái con su hermano menor Lendeva . "Las puertas del infierno" mezcla una historia policial con los problemas políticos y sociales de la Kenia post 2007, año en que el país sufrió una crisis...

EL MUNDIAL DE SUDÁFRICA

Así paso yo mis deliciosas tardes de jornada intensiva, siguiendo los partidos del mundial de Sudáfrica, cuaderno en ristre, apuntando resultados, haciendo clasificaciones y organizando los octavos de final.

EL RETORNO

Hoy es mi primer día de jornada partida. Se acabó comer en casa, las deliciosas tardes de siesta y "dolce far niente" y el tiempo dedicado a uno mismo. Le lloro a mi amiga Manuela y ella me dice que sus retoños empiezan hoy también las clases vespertinas. Le pregunto si sus niños (tres) se quedan a comer en el comedor del colegio. Os paso el correo electrónico con su respuesta: "De: Manuela Para: Enrique Hernando ehernando@whatever.com Enviado: jueves, 1 de octubre, 2009 09:53:44 Asunto: Rv. EL RETORNO Y yo qué se. Los míos tengo un poco de lío: Cristina come en casa todos los días y los viernes llega más tarde porque no tiene clase por la tarde. Ana come los lunes y miércoles en el cole porque tiene clase de chino y los demás días come en casa y llega antes que Cristina. Gonzalo come en casa los martes, jueves y viernes. Los lunes y miércoles en el cole porque tiene futbol. Como a la hora de comer sale antes tiene que esperar a sus hermanas o le mando a bus...

DESTINO CRUEL

Vacaciones. ¡Qué bella palabra! Sé que ha nacido para vivir conmigo, pero la muy ladina se escapa, se entrecruza en mi camino sin dejarse atrapar, se escabulle entre mis manos todo el año. Sólo a finales de agosto, cuando ya está muy cansada de correr, caigo sobre ella y me la prendo en la solapa del blazer y la luzco con orgullo y la voy enseñando a todo el mundo, interesado o no, como un trofeo. Ahora mismo está aquí conmigo, en el jardín, en una jaulita que le he hecho a la medida y trina suavemente, complacida, porque le gusta este estilo de vida: una cervecita y unas patatitas, el periódico. No podemos pedir más. Hoy se me ha atascado el sudoku del ABC, no sé por qué si soy un as y lo resuelvo todos los días en un ay, igual que leo todos los días el horóscopo, por Karin Silveyra: Acuario, 21-1 al 19-II. "Si nació antes del 10-II, Marte le da un golpe de espuelas. Si después, recuperará sus gafas y su espada en febrero de 2012." ¿Hasta febrero de 2012? ¿Y qué hago hasta e...

THE ENGLISH ROSE

No matter where I roam I will come back to my english rose For no bonds can ever tempt me from she Me gustan los rosales, en especial los de mi jardín. Mi ex suegro me enseñó a cuidarlos: la poda, cómo hacer que florezcan durante toda la estación, cómo conseguir que no pierdan humedad. Mi suegro murió hace unos años, pero yo siempre le llevo en mi corazón, en especial en verano, mientras cuido mis rosales. En buena lid, los rosales no son míos, sino de mis padres, o de la casa. Debieron de plantarlos ellos, o mis tíos o mis abuelos, quién se acuerda. Lo asombroso es que siguen en el jardín. Nadie les hace caso durante nueve meses al año. Nadie los riega, salvo la lluvia o el rocío. No los podamos cuando corresponde. No los abonamos. Cuando a partir de junio la casa vuelve a estar habitada, empiezan a florecer -su bienvenida-, como si les fuera la vida en ello, rosas alucinantes, una tras otra, una fábrica de producción en cadena. Son unos rosales tan viejos y tan feos, de tronc...

SEMANA SANTA

Mis primeras vacaciones del año. En ellas me permito una de mis actividades favoritas, que es dormir al menos diez horas diarias. Una de las ventajas de cumplir años es que se acrecienta la falta de remordimientos, que, añadida a la facilidad que tengo, y que no termina nunca de asombrarme, para adaptarme a no hacer nada, me permiten descansar en vacaciones. La última semana de trabajo no presagiaba nada bueno, creí incluso que mi jefe no autorizaría mis vacaciones, porque uno de mis compañeros ya las había pedido y el otro, que se quedaba de retén, se había hecho un esguince. Pero no ha faltado ni un solo día y desde antes de las ocho ya se encontraba en el despacho, con sus muletas cerca y la pierna en alto, sin poderse mover hasta que su mujer venía a buscarle con el coche pasadas las siete de la tarde. Y yo rezando porque siguiera así. El médico le había mandado una semana de reposo absoluto, que él se ha saltado a la torera, pero, me confesaba, “yo es que no sé estar sin hacer nad...

HEART OF THE COUNTRY

Tanto tiempo sin abrir el ordenador, que se me han anquilosado los dedos, pero supongo que para eso son las vacaciones, para anquilosarse: anquilosar los dedos, anquilosar el cerebro. Una de mis intenciones cuando llegué al campo era adelgazar, pero decidí pasar a uno más realista como no engordar, cuando me sedujo la comida abundante y bien aliñada que me dan cada día. Con lo que como, tendría que caminar a paso rápido unos doce kilómetros diarios para mantenerme, algo que se puede hacer cuando uno está de vacaciones, pero que en la ciudad resultaría imposible. Todos los días doy un paseo de más de dos horas por el monte o me acerco a alguno de los pueblos de los alrededores que están a unos dos o tres kilómetros. Creo que lo único que no se me está anquilosando son la barriga, las piernas y el culo. Me gusta pasear solo por el campo: me permite no pensar en nada, que es justamente lo que necesito. Cuando regreso a casa al atardecer, los árboles, los prados, los montes se llenan de un...