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Mostrando las entradas etiquetadas como rutina

CONFINAMIENTO: SEMANA 1

Uno, por estar encerrado, no se vuelve de repente más simpático, ni le entran más deseos de estar en contacto con sus conocidos; si llamaba poco por teléfono, seguirá llamando poco, y si utilizaba el teléfono o el WhatsApp en sus comunicaciones, ahora, de repente, no va a empezar a conectarse por vídeo llamada sin ton ni son. Lo mismo ocurre con los necios: el que lo era antes de la crisis, lo será durante la crisis y cuando termine, es una ley inmutable. Me extrañaría que alguno se volviera sensato después de esto. Los que antes del confinamiento salían sin parar, viajaban al extranjero en vuelos baratos, un fin de semana sí y otro también, e invadían las terrazas y los bares en grupos de diecisiete o más, quieren tener ocupadas todas y cada una de sus horas de reclusión y yo me pregunto por qué no se pueden quedar tranquilos en sus casas, sin moverse, que le entran a uno ganas de insultarles llamándoles tabardillos, si supieran lo que es. Todas las noches, a las ocho, salen...

POR QUÉ LEER "EL CLUB DE LA LUCHA"

El club de la lucha by Chuck Palahniuk My rating: 5 of 5 stars ¿Estás harto porque no tienes dinero y nadie a tu alrededor lo tiene, la economía mundial se derrumba y los políticos se forran? ¿No aguantas tu trabajo, tu equipo no gana y tu chica te ha dejado? Cuando yo me encuentro en un estado de confusión parecido, vuelvo a leer La venganza de don Mendo , la colección entera de Astérix, y El Club de la Lucha . La Venganza de don Mendo me anima en cualquier situación, por mala y deprimente que esta sea, a través de la risa, y los irreductibles galos me hacen recuperar la confianza frente a enemigos mayores. Pero El Club de la Lucha , de Chuck Palahniuk, ayuda a recordar ciertas reglas básicas, que a menudo se nos olvidan, para sobrevivir en el mundo actual, por lo que animo a mis lectores a leerlo y releerlo y hacerlo de manera regular.  Diez cosas importantes que nos recuerda el libro: ·          De vez en cuando, hay que ser ...

EL RETORNO

Hoy es mi primer día de jornada partida. Se acabó comer en casa, las deliciosas tardes de siesta y "dolce far niente" y el tiempo dedicado a uno mismo. Le lloro a mi amiga Manuela y ella me dice que sus retoños empiezan hoy también las clases vespertinas. Le pregunto si sus niños (tres) se quedan a comer en el comedor del colegio. Os paso el correo electrónico con su respuesta: "De: Manuela Para: Enrique Hernando ehernando@whatever.com Enviado: jueves, 1 de octubre, 2009 09:53:44 Asunto: Rv. EL RETORNO Y yo qué se. Los míos tengo un poco de lío: Cristina come en casa todos los días y los viernes llega más tarde porque no tiene clase por la tarde. Ana come los lunes y miércoles en el cole porque tiene clase de chino y los demás días come en casa y llega antes que Cristina. Gonzalo come en casa los martes, jueves y viernes. Los lunes y miércoles en el cole porque tiene futbol. Como a la hora de comer sale antes tiene que esperar a sus hermanas o le mando a bus...

CRISIS, WHAT CRISIS?

Hace dos semanas volví de vacaciones y me arrepentí al instante porque el recibimiento fue asistir a sendas reuniones de departamento y de área. ¡Menuda vuelta al cole! Como hace unos meses cambiaron al anterior jefe, ya no se trata de las efusivas reuniones, cuasi religiosas, de exaltación de las ventas y de incremento del margen de antaño. Nuestro nuevo jefe es apocadillo y calladito, ¡y del Atleti!, y, en su presencia, todos pretenden parecer serios y profesionales, porque a él no le gustan las bromas y muestra su desaprobación con miradas intimidatorias. Desde primeros de año mis clientes se han quejado de la situación económica en sus países. El primero fue el griego, pero ya en agosto, hasta el japonés andaba alicaído y hablaba de pocas expectativas de mejorar las ventas. En la reunión del departamento confesé que no llegaría al volumen presupuestado, pero todos mis compañeros, ¡e incluso mi jefe!, afirmaron sin rubor que sus ventas no sólo igualarían el presupuesto a final de añ...

SURREALISTIC PILLOW

Me gusta House entre otras cosas porque está enganchado a los calmantes. Una cosa que he aprendido de la serie es a tomar pastillas sin necesidad de agua. Antes me cortaba más y tomaba menos píldoras porque a veces no tenía un suministro de agua potable. La mayoría de los medicamentos tienen un sabor muy amargo y hasta ahora sólo me había atrevido con las aspirinas: un poco de saliva y quedan disueltas en un momento, listas para perforar tu estómago. Ahora que sé que se puede tomar una pastilla sin agua, como mi querido Dr. House, lo hago a todas horas. Lo único que nos diferencia a House y a mí es que él está muy enganchado a la vicodina y que yo estoy muy enganchado a muchas medicinas diferentes. La adicción comenzó cuando yo era un niño y puedo decir que desde entonces he debido de probarlas casi todas. Hay gente que no soporta tomar medicinas, mientras que a mí no me importa: todas me saben bien, incluso las que saben mal y sigo estrictamente las indicaciones de los médicos sobre d...

SUMMER DREAMS

Cuando uno se despierta con la radio y escucha inconscientemente las noticias, éstas adquieren un carácter irreal, como de pesadilla. Esta mañana ha sido un atentado en el que han muerto siete personas: al leer la noticia en la prensa, pienso que mis peores sueños se han materializado. El verano hace surgir carne por doquier. Carne joven y tersa, brillante y estimulante. Y también carne basta, lorzas que escapan de las ceñidas camisetas, pechos inmensos que desbordan raquíticos sujetadores. El metro en hora punta me impele a restregarme en esas tetas fellinianas, las venas a punto de estallar, y me asombro como un lactante crecidito de su volumen y sueño con que inundarán de leche el vagón.

WHAT'S HE GOT

Mi último post, sin tener en cuenta el paréntesis vacacional, se titulaba como el más reciente disco de Graham Coxon, “Love travels at illegal speeds” (inciso, espero que visitáseis la página web, cuyo enlace también incluía, que es buenísima), porque para mí el disco es el compendio de mi estado general: gruñón, celoso, enfadado con todo, un poco punk, muy power pop, guitarrero y agresivo. En las vacaciones, como ya quedó dicho, no he hecho nada, ni he pensado en nada. Vuelta al trabajo, volvemos al monotema: Estoy enamorado De Mar ina Sin lugar a dudas ¿Por qué, desde que he vuelto de vacaciones, no hago más que ver a Mar ina con Salvador? Qué verá en él, si es bajito y feo. ¿Por qué tiene siempre a un montón de género masculino brujuleando a su alrededor, cada uno haciendo una demostración de virilidad para llamar su atención? Saw you on the corner by the cash machine You made the cutest couple that I ever did see You hug him and you kiss him and I'm hearing what you're...

SEMANA SANTA

Mis primeras vacaciones del año. En ellas me permito una de mis actividades favoritas, que es dormir al menos diez horas diarias. Una de las ventajas de cumplir años es que se acrecienta la falta de remordimientos, que, añadida a la facilidad que tengo, y que no termina nunca de asombrarme, para adaptarme a no hacer nada, me permiten descansar en vacaciones. La última semana de trabajo no presagiaba nada bueno, creí incluso que mi jefe no autorizaría mis vacaciones, porque uno de mis compañeros ya las había pedido y el otro, que se quedaba de retén, se había hecho un esguince. Pero no ha faltado ni un solo día y desde antes de las ocho ya se encontraba en el despacho, con sus muletas cerca y la pierna en alto, sin poderse mover hasta que su mujer venía a buscarle con el coche pasadas las siete de la tarde. Y yo rezando porque siguiera así. El médico le había mandado una semana de reposo absoluto, que él se ha saltado a la torera, pero, me confesaba, “yo es que no sé estar sin hacer nad...

LOVE TRAVELS AT ILLEGAL SPEEDS

Yo, que no me caracterizo precisamente por la rapidez mercuriana de mis movimientos y que no soy muy amigo de modificar mis rutinas, llevo en cambio una vida en la que todo es urgente y donde los cambios se suceden de manera incesante. Últimamente no consigo permanecer más de dos días seguidos sentado en mi mesa de trabajo ni más de una hora en casa. Así no hay quien mantenga una relación estable con nadie ni con nada, ni siquiera una relación cibernética, como es un blog, con lo que empiezo a dudar de que mis lectores asiduos, si es que alguna vez los tuve, sigan enganchados a las historias que cuento desde mi escondrijo. Me domina el sueño, tengo un cerro de cosas pendientes, miles de correos electrónicos sin contestar, cita con el dentista, y lo que en realidad me apetece ahora mismo es echarme la siesta y no estar contando mis penurias a la hora (una) de comer mientras mordisqueo un sándwich revenido del Vips y una manzana insípida. Ayer volvimos de madrugada, después de haber pa...

ANOTHER DAY

Llego a casa. Son las nueve y media. Dejo las llaves en la consola del recibidor. Me quito el abrigo y lo cuelgo en el gabanero. Voy al dormitorio. Pulso el interruptor, pero no hay luz. Se me ha vuelto a olvidar comprar una bombilla. Me muevo a tientas por el cuarto y enciendo la luz de la mesilla. Abro el zapatero. Me siento en la cama. Me quito un zapato. Le coloco un perno. Me quito el otro y le coloco otro perno. Guardo el par en el zapatero. Lo cierro. Me quito los calcetines. Los tiro en un rincón. Abro el armario. Me quito la chaqueta. Descuelgo una percha, abrocho la chaqueta y la cuelgo en la zona del armario destinada para las chaquetas. Me desabrocho el cinturón y me lo quito. Lo cuelgo en la percha para cinturones. Me desabrocho los pantalones. Abrocho la cremallera y los botones, los doblo por la raya y los cuelgo en una percha especial para pantalones. Cuelgo la percha en la zona del armario destinada a los pantalones. Desanudo la corbata. La cuelgo en la percha de las c...

BACK ON MY FEET

I don’t need love Though temptation is sweet Give me your hand ‘Till I’m back on my feet You’re always telling me about my misery I’ve seen things you will never see Don’t pity me Primer mes de trabajo después de las vacaciones y ya he incumplido mi principal propósito para este otoño: publicar en el cuaderno de bitácora semanalmente; pero la realidad me devora cada día y volver a casa a las nueve y media de la noche tras una agotadora jornada de trabajo + ocupaciones propias de mi sexo no ayuda precisamente. En la oficina, encontré a todos más gordos, quizá sea la luz de la ciudad. Durante las vacaciones tenía la sensación de estar mucho más delgado, pero ahora ya no estoy tan seguro. Había conseguido recuperar unos Levi’s 501 antiguos y abandonados en un armario talla 32 sin que me apretaran. Y otros talla 31, que me abroché a duras penas tumbado en la cama, como las chicas de las películas. No tenía mala pinta con ellos, con camiseta claro, oculta toda la carne que tendía a acumula...