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Mostrando las entradas etiquetadas como televisión

“All About Me!”: Reírse de lo serio según Mel Brooks

Reseña de All About Me! de Mel Brooks: humor, parodia y risa como forma de crítica cultural, histórica y cinematográfica El humor, qué difícil de definir, de explicar, de compartir. Creo que hay tantas clases de humor como individuos, porque no todos nos reímos de las mismas cosas. El humor roza lo ofensivo, ridiculiza lo convencional, ejerce de crítica de lo serio, lo venerable, lo establecido; es poesía, creación, imaginación. Difícil de definir. Como decía Jardiel , definirlo es como intentar atravesar una mariposa con un poste de telégrafos a modo de alfiler. Y, por supuesto, es la base del surrealismo. Mel Brooks es como el humor: unos lo detestan y otros lo adoramos. Su humor puede parecer burdo o grosero. Puede ser, pero para mí, solo por haber creado al Superagente 86 y al jovencito Frankenstein , merece pasar a los anales de la historia del humor.   Para Brooks, la risa es el modo de combatir la persecución religiosa, los dictadores y los tiranos, entre otros; y el humor,...

DLUOW UOY EVELIEB - WOULD YOU BELIEVE

¿Me creería si le dijera que el otro día estuve comiendo cerca del monte Olimpo? Yo, ignorante, había pensado siempre que era una de las montañas que rodeaba Atenas, pero está en Tesalónica, una ciudad en el norte de Grecia. El restaurante estaba en plena bahía: un local de madera de aspecto marinero y grandes ventanales desde los que se veía el mar. Me habían reservado el mejor sitio, frente a los ventanales, para disfrutar de la vista, todo el tiempo maldiciendo al que inventó la norma de urbanidad que prohíbe utilizar las gafas de sol mientras se come. A mitad de la comida, serían ya las cinco de la tarde (¿alguien dijo algo sobre la libertad de horarios en Europa?), mi cliente, un griego exagerado, excesivo y exacerbado, con un apellido digno de una enfermedad venérea, se levantó de la mesa y nos obligó a contemplar la puesta del sol tras el monte. También me había obligado antes a elegir la dorada que me iba a zampar. Es un dictador en su pequeño mundo. Lo de viajar al extranj...

NO VALUES

Un compañero comenta el último programa del loco de la colina y otro, argentino, nos dice que le hace gracia lo del nombre, que ellos allí también tienen otro periodista que se hace llamar así y se asombra de la coincidencia. “Claro, como la canción de los Beatles ”, digo, y todos me miran asombrados. Casi cuarenta años más tarde y los Beatles ya no son parte del acervo cultural de la gente. ¿Cómo pretender que se recuerde un hecho histórico o a un escritor de renombre si no somos capaces ni de saber que dos periodistas de países diferentes se han basado en los Beatles para buscarse un alias? “A veces me siento como el loco de la colina ”, dicen que dijo Jesús Quintero un día en su programa radiofónico mientras sonaba la canción. Yo empiezo a sentirme como un ser de otra época. Hay veces en que hablo de cosas que nadie parece recordar y todos me miran como si acabara de dar una lección magistral sobre algo que me estoy inventando. La romanización; la invención de la dinamita po...