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POR QUÉ LEER "EL CLUB DE LA LUCHA"

El club de la luchaEl club de la lucha by Chuck Palahniuk
My rating: 5 of 5 stars

¿Estás harto porque no tienes dinero y nadie a tu alrededor lo tiene, la economía mundial se derrumba y los políticos se forran? ¿No aguantas tu trabajo, tu equipo no gana y tu chica te ha dejado? Cuando yo me encuentro en un estado de confusión parecido, vuelvo a leer La venganza de don Mendo, la colección entera de Astérix, y El Club de la Lucha.

La Venganza de don Mendo me anima en cualquier situación, por mala y deprimente que esta sea, a través de la risa, y los irreductibles galos me hacen recuperar la confianza frente a enemigos mayores. Pero El Club de la Lucha, de Chuck Palahniuk, ayuda a recordar ciertas reglas básicas, que a menudo se nos olvidan, para sobrevivir en el mundo actual, por lo que animo a mis lectores a leerlo y releerlo y hacerlo de manera regular. 

Diez cosas importantes que nos recuerda el libro:

·         De vez en cuando, hay que ser un poco gamberro y cometer pequeñas infracciones, aunque no se entere nadie más que uno mismo y  sean tan inocentes como escupir en la comida del jefe a sus espaldas, pegar un bigote de papel en el retrato del presidente de la compañía o combinar el traje con unas Dr. Martens.
·         La vida  es mucho más sencilla y agradable si se miente. A veces es lícito mentir a los demás, pero, sobre todo, es vital mentirse a uno mismo. Decir siempre la verdad, vivir siempre la verdad, no es saludable.
·         Nuestros bajos instintos deben salir de vez en cuando: ser políticamente correcto a todas horas del día es agotador.
·         "Lo establecido" es a menudo terriblemente restrictivo, injusto o aburrido. Rebelarse contra ello puede ser legítimo.
·         A pesar de todo lo anterior, a pesar de las circunstancias adversas, restrictivas, injustas o aburridas, la violencia nunca es la solución.
·         No existe la cordura completa en ninguno de nosotros, por lo que nos interesa aceptarnos lo más pronto posible como los locos que somos.
·         Además de nuestra locura natural, el amor nos enloquece y nos hace obrar como nunca pensamos, bien o mal, correcta o incorrectamente, pero siempre nos lleva más allá de nuestros propios límites. Esto puede ser positivo o negativo, pero, o se piensa antes de embarcarse en la situación, o no hay que pensarlo en absoluto.
·        Mandar todo a la mierda es un acto personal, interior y privado. No hay que perder la actitud crítica y escéptica  hacia la vida, pero manifestarlo abiertamente nos hace parecer locos y perder poder o prestigio, lo que no nos interesa.
·         Es conveniente desconfiar de cualquier organización que tenga unas normas y una estructura estrictas y escapar de ella, especialmente de aquella que uno mismo ha creado.
·         En estos tiempos (que, reconozcámoslo, no son tan terribles como han sido otros que estuvieron plagados de catástrofes, hambrunas, guerras mundiales, epidemias, falta de libertad y de derechos personales), podemos caer en la tentación de dejarnos embaucar por cualquier loco que nos prometa un mundo mejor y al que, una vez que le sigamos ciegamente, será demasiado tarde parar. Así nacieron los fascismos.

Mi mayor consejo es leer el libro con humor. Cualquier comentario de que el libro promueve la misoginia, la violencia o la autodestrucción me parece excesivo.  Para mí es la obra de un grandísimo gamberro que se atreve a escribir lo que los demás pensamos y no nos atrevemos a hacer, ni siquiera a decir. Riámonos, seamos un poco gamberros, también, aunque sea sólo leyendo la novela.

Club de lucha, de Chuck Palahniuk, "Modernos y Clásicos de El Aleph", número 72, El Aleph Editores, Barcelona, 2007

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡Impresionante! No había leído el libro, solo visto la peli, pero creo que ahora es el momento de hacerlo. Gracias.
Enrique Hernando ha dicho que…
Querido Anónimo:
Me alegro de haberte animado a hacerlo. Espero que el libro no te decepcione. Yo también vi primero la película y leí después el libro y no me decepcioné.
Ya nos contarás qué te pareció.
Sigue leyendo, pronto más críticas de libros.
Enrique Hernando

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