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THE ENGLISH ROSE

No matter where I roam
I will come back to my english rose
For no bonds can ever tempt me from she

Me gustan los rosales, en especial los de mi jardín. Mi ex suegro me enseñó a cuidarlos: la poda, cómo hacer que florezcan durante toda la estación, cómo conseguir que no pierdan humedad. Mi suegro murió hace unos años, pero yo siempre le llevo en mi corazón, en especial en verano, mientras cuido mis rosales.

En buena lid, los rosales no son míos, sino de mis padres, o de la casa. Debieron de plantarlos ellos, o mis tíos o mis abuelos, quién se acuerda. Lo asombroso es que siguen en el jardín. Nadie les hace caso durante nueve meses al año. Nadie los riega, salvo la lluvia o el rocío. No los podamos cuando corresponde. No los abonamos.

Cuando a partir de junio la casa vuelve a estar habitada, empiezan a florecer -su bienvenida-, como si les fuera la vida en ello, rosas alucinantes, una tras otra, una fábrica de producción en cadena. Son unos rosales tan viejos y tan feos, de troncos añosos y espinas afiladas; llenos de pulgones, de arañas blancas y de toda la fauna de insectos devotos de los rosales, que nadie esperaría de ellos tanta dedicación. Sin embargo, allí están, como leones, luchando por florecer.

A mediados del verano, llego yo con mi mes escaso de vacaciones, y me dedico a ellos. Los podo, fuera de época, y mal, porque tampoco soy un maestro jardinero. Lucho con los bichos, sin productos químicos, a mano limpia, eso sí, enfundada en unos guantes blindados. Les quito las hojas que se ha merendado la fauna que vive en ellos. Les hablo un poco; tampoco les digo cosas muy bonitas, la verdad, porque no tengo costumbre de decir cosas bonitas a nada ni a nadie. Ellos vuelven a florecer y ya no dejan de hacerlo hasta octubre. Un milagro. Por lo menos para mí.

También me resulta un milagro publicar un post en el blog después de tantos meses de silencio. El principal motivo para no hacerlo la muerte de mi ordenador (como ya conté en mayo bajo el título “Introducing the book”: http://mgallegog.blogspot.com/2007/05/introducing-book.html), pero no debo olvidar la escasez de tiempo, el trabajo excesivo y mi poco interés por escribir tras conocer de manera fehaciente que Marina tiene novio formal.

Desde entonces, me he debatido entre la angustia y la depresión, no sólo por el rechazo implícito de Marina, sino por la convicción de que no voy a encontrar otra mujer que vaya a merecer mi atención después de ella.

Marina no ha notado ningún cambio en mí. Al contrario, creo que ahora me aprecia aún más que antes; me aprecia tanto, que a veces me pregunto si no seré una especie de eunuco, un ser asexuado que sólo puede ser el mejor amigo de las odiosas mujeres

En fin.

Creo que amo a Marina, creo que la amo más ahora que sé que nunca seré para ella más que su amigo del alma, con el que hace tantas risas.

Soy un actor consumado. Nadie en el mundo sospecharía jamás que estoy loco por Marina. Vosotros, lectores, sois los garantes de mi secreto.

For nothing can ever tempt me from she.
I’ve searched the secret mists -
I’ve climbed the highest peaks
Caught the wild wind home to hear her soft voice speak

Vacaciones. En algunos momentos puedo usar un ordenador y en contadas ocasiones tengo acceso a una conexión de internet. La publicación de nuevos posts de manera continuada no está garantizada. En el campo, puedo mantenerme alejado de todo lo que dejé en la ciudad: amigos, trabajo, proyectos, teléfonos móviles, obligaciones, remordimientos. Ni siquiera tengo sueños eróticos con Marina.

Sé que cuando vuelva al trabajo en septiembre, Marina y yo hablaremos, y me contará eso que no cuenta a nadie más: Yo, me sinceraré con ella. Otra vez nos diremos tonterías y nos reiremos. Cuando pienso en ello, me digo: ¿qué más da? Ella me quiere así y a mí no me importa quererla así, mientras esté con ella y me hable y me sonría, y tenga pequeños detalles que me hacen pensar que está pendiente de mí, a su manera.

Como hago yo con los rosales.

Si queréis ver a Paul Weller cantando en directo ”The English Rose”, un lujo:
 



No matter where I roam
I will come back to my english rose
For no bonds can ever tempt me from she

I've sailed the seven seas,
Flown the whole blue sky.
But I've returned with haste to where my Love does lie.
No matter where I go
I will come back to my english rose
For nothing can ever tempt me from she.
I've searched the secret mists -
Ive climbed the highest peaks
Caught the wild wind home to hear her soft voice speak
To hear her soft voice speak

No matter where I roam
I will return to my english rose
For no bonds can ever keep me from she.

I've been to ancient worlds
I've scoured the whole universe
And caught the first train homeTo be at her side.
No matter where I roam
I will return to my english rose
For no bonds can ever keep me from she.

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