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Mostrando entradas de abril, 2007

CHINA GIRL

Llamo a Lola. Al móvil. Tarda en contestar. Cuando descuelgan, responde una voz masculina, con acento oriental y dice algo ininteligible. Algo así como "¿Está usted llamando a una chica?" "¿Quién es usted?", le respondo. Se pone una mujer. - ¿Usted llamando móvil chica? - Sí. - Chica dejar teléfono. - ¡Ah! - Decir a chica que tener teléfono. - Sí, no se preocupe, ya se lo digo. ¿Dónde se lo ha dejado? - Tenemos aquí. Foto pulsera. - Bien, se lo diré, ¿Se ha dejado una "Foto pulsera"? - Estar mañana y dejar. - Sí. - Foto pulsera. - Muchas gracias, yo se lo diré y lo irá a recoger en cuanto pueda. Adios. Llamo a Lola al trabajo. - ¿Sabes dónde tienes el móvil? - ¿¡?! - ¿Has ido esta mañana a la tienda de fotos o algo? - A dejar la memoria de la cámara para que me impriman unas fotos. - Pues te lo has dejado allí. - - Lo que no consigo entender es lo de la "Foto pulsera". - No es "Foto pulsera", es "Foto Usera", es el nombre de l...

WHAT'S HE GOT

Mi último post, sin tener en cuenta el paréntesis vacacional, se titulaba como el más reciente disco de Graham Coxon, “Love travels at illegal speeds” (inciso, espero que visitáseis la página web, cuyo enlace también incluía, que es buenísima), porque para mí el disco es el compendio de mi estado general: gruñón, celoso, enfadado con todo, un poco punk, muy power pop, guitarrero y agresivo. En las vacaciones, como ya quedó dicho, no he hecho nada, ni he pensado en nada. Vuelta al trabajo, volvemos al monotema: Estoy enamorado De Mar ina Sin lugar a dudas ¿Por qué, desde que he vuelto de vacaciones, no hago más que ver a Mar ina con Salvador? Qué verá en él, si es bajito y feo. ¿Por qué tiene siempre a un montón de género masculino brujuleando a su alrededor, cada uno haciendo una demostración de virilidad para llamar su atención? Saw you on the corner by the cash machine You made the cutest couple that I ever did see You hug him and you kiss him and I'm hearing what you're...

SEMANA SANTA

Mis primeras vacaciones del año. En ellas me permito una de mis actividades favoritas, que es dormir al menos diez horas diarias. Una de las ventajas de cumplir años es que se acrecienta la falta de remordimientos, que, añadida a la facilidad que tengo, y que no termina nunca de asombrarme, para adaptarme a no hacer nada, me permiten descansar en vacaciones. La última semana de trabajo no presagiaba nada bueno, creí incluso que mi jefe no autorizaría mis vacaciones, porque uno de mis compañeros ya las había pedido y el otro, que se quedaba de retén, se había hecho un esguince. Pero no ha faltado ni un solo día y desde antes de las ocho ya se encontraba en el despacho, con sus muletas cerca y la pierna en alto, sin poderse mover hasta que su mujer venía a buscarle con el coche pasadas las siete de la tarde. Y yo rezando porque siguiera así. El médico le había mandado una semana de reposo absoluto, que él se ha saltado a la torera, pero, me confesaba, “yo es que no sé estar sin hacer nad...