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CONFINAMIENTO: SEMANA 1

Uno, por estar encerrado, no se vuelve de repente más simpático, ni le entran más deseos de estar en contacto con sus conocidos; si llamaba poco por teléfono, seguirá llamando poco, y si utilizaba el teléfono o el WhatsApp en sus comunicaciones, ahora, de repente, no va a empezar a conectarse por vídeo llamada sin ton ni son. Lo mismo ocurre con los necios: el que lo era antes de la crisis, lo será durante la crisis y cuando termine, es una ley inmutable. Me extrañaría que alguno se volviera sensato después de esto. Los que antes del confinamiento salían sin parar, viajaban al extranjero en vuelos baratos, un fin de semana sí y otro también, e invadían las terrazas y los bares en grupos de diecisiete o más, quieren tener ocupadas todas y cada una de sus horas de reclusión y yo me pregunto por qué no se pueden quedar tranquilos en sus casas, sin moverse, que le entran a uno ganas de insultarles llamándoles tabardillos, si supieran lo que es. Todas las noches, a las ocho, salen...

MEMORIAS DE UN HOMBRE COLÉRICO - CHEJOV

Memorias de un hombre colérico  es un divertidísimo cuento de Chejov, en el que un, aparentemente culto, serio y muy reflexivo caballero se ve envuelto en la banal vida de sociedad de su entorno, plagada de cotilleos y actividades lúdicas, como paseos por los bosques, elaboración de mermeladas y encuentros galantes. A todo ello termina accediendo, tras renunciar a sus altas aspiraciones culturales. "Voy a comportarme como un caballero. Ante todo le diré que aun cuando ella se lo figure no estoy enamorado de ella. Pero no, estas cosas no se dicen a las mujeres." , dice el narrador protagonista, resignado. Adivinen el final. Como escritor y amigo de escritores, mi frase favorita es: "Decir a una mujer que no se la quiere es igual de incorrecto como decir a un escritor que no sabe escribir."  ¡Pobre de mí! Cuántas veces he tenido que morderme la lengua. En pág. 408, Memorias de un hombre colérico Cuentos II, Antón Chejov Colección El Libro Aguilar, nº85 Sección...