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Kiko Veneno: superhéroe de barrio

A mí hay personas que me gustan y otras no, incluso sin conocerlas. Se trata de la primera impresión o de afinidad, qué sé yo. Me ocurre también con los artistas. Hay algunos actores que me caen mal y no puedo ver sus películas, pobres, seguro que son unos benditos, qué voy a hacer. Filias y fobias. Por ejemplo, Rosendo: de primeras no es mi tipo de música, pero me gusta él, sus canciones, sus letras, su actitud; su conjunto. Algo similar me ocurre con Kiko Veneno. No puedo evitar que me guste desde “Seré mecánico por ti”. Más tarde me enteré de que antes había compuesto “Los managers” de “Pata Negra”, por lo que mi afición, sin saberlo, venía de largo.
 
Aunque es corto, he disfrutado leyendo “Diez horas con Kiko Veneno”. Apenas 128 páginas, diez horas de conversación, como dice el título, bastan para tener una visión completa del personaje, sus ideas, su concepto de la música, de la poesía y en definitiva de la vida. Veneno tiene el encanto de los perdedores (¡qué poca gracia le debe de hacer a él eso!):
Siempre digo: "me ha venido bien no triunfar porque me ha permitido vivir más con los pies en la tierra". De acuerdo, pero es una frase con doble sentido y mucha guasa, contiene mucha condescendencia ante tu propia inacción, tu pereza, tus errores." (página 66). Kiko Veneno posee también el aplomo del que ha aprendido con el tiempo y ha aceptado su carrera musical tal cual es. Me resulta conmovedor leer (pág. 37, IV. LA CANCIÓN QUE SIEMPRE ESTUVO ALLÍ) en relación con su intervención en el disco "La leyenda del tiempo” de Camarón:
Pensé que yo estaba entrando en la música por la puerta grande y que ya no saldría de ahí nunca más, que después de aquello vendrían todos los flamencos a pedirme que les escribiera canciones, pero no vino ni uno.
Para mí, otro de los genios españoles poco valorados. Una página sorprendentemente breve en Wikipedia y pocas referencias claras en internet que detallen las numerosas canciones que se deben a su autoría: maravillas como “Volando voy”, "Joselito", “Echo de menos”, “Lobo López”, “El Lince Ramón”, “San José de Arimatea”, “El Mercedes blanco”. Tengo un espíritu “romántico” respecto a los personajes poco valorados y vilipendiados de modo injusto; me ocurrió con Jardiel y también con McCartney durante los años 70 y 80 del siglo pasado: los defiendo a capa y espada. Lo que me hizo amar más adelante “El club de los incomprendidos” de Chesterton.
 
Que Pata Palo tuviera una pata “que no es ni de palo, que es de aluminio del Japón” me pareció tan sorprendente cuando lo escuché por primera vez como ahora. O
“si tú no fueras tan americano, yo no sería tan ruso
” en “Si tú, si yo”, una canción cuyo desenlace, “en el hospital, escayolados” imaginaba como una viñeta de Ibáñez, tan pop. O “La catástrofe mayor” que me hacía pensar no sé por qué en Nick Lowe y su “So it goes”. Sus letras, su música y su imagen llamaron la atención de un joven de diecisiete años al que le gustaban “Derribos Arias” o “Glutamato Ye-yé”, por ejemplo. “Seré mecánico por ti” venía bien avalado: la portada era de Ceesepe y la contraportada una foto de García Alix, referentes de aquella época.
 
La foto merece un comentario: un hombre con guitarra y con bigote, que me parecía muy mayor (¡Fíjate, tendría entonces treinta años!), pero me encantaba la imagen. No sólo me parece simpático, sino tan diferente. Y muy lúcido cuando dice: "siempre he tenido fe en mi poesía. Sabía que podía decir cosas que los demás no podían decir. También sé que tengo la capacidad de hacer melodías sencillas, pero penetrantes. Eso siempre lo he sabido y defendido. Hasta ahí llego". Alegre a pesar de todo. Enamorado. Surrealista muy cuerdo y muy loco; siempre poeta y artista: "el sentido del arte es ese, dejar de luchar contra ti mismo y permitir que hable tu persona. Hay que liberar tu cuerpo y tu alma para que se expresen." (página 45, IV. LA CANCIÓN QUE SIEMPRE ESTUVO ALLÍ. en ambas citas). Me encanta saber que tiene cuadernos y carpetas donde guarda lo que escribe (¡como yo!) y que lleva consigo un cuadernito y boli para escribir lo que se le pasa por la mente (¡también como yo!) y que escribe mucho (en esto no, 😉). Y nuestro amor compartido por el lenguaje y las palabras:
Cada vez creo más en las palabras. Hay que hacerle mucho caso a lo que nos están diciendo, disfrutarlas, saborearlas y salivarlas. Nos están hablando de miles de años de tradición oral,
página 111. Decididamente: está infravalorado.
 
Ahora que sé algo más que con diecisiete años, reconozco la influencia de Dylan en él, no sólo por “Memphis Blues”.  O que el disco “Veneno” me recuerda a Lou Reed. Y que bebe de Breton y los surrealistas, con imágenes sorprendentes y simbólicas, como “No me metas en la maleta / Trocitos de corazón / Ni alitas de cucarachas secas / En los bolsillos del pantalón” (“Bilonguis”, en “El hombre invisible”, 2005). También sé a quién seguir, artistas como Rosendo o como Kiko, que tuvo "la suerte de no triunfar". (Página 65).
 
Recomiendo el libro vivamente a los que quieran conocer la valía de José María López Sanfeliú. Andaluz muy catalán. Ciudadano universal. 74 años recién cumplidos. El día 3 de abril desde mi otro blog Be What You See, te felicitamos (“Veneno”), porque 
tú también eres un "Superhéroe de barrio".
Joe Jackson, Mozart 
Joselito el Gallo
(...) Di Stefano
Fender y Espartaco
Curro Romero
Y El Gordo y el Flaco 
(Note el lector que me he saltado al Comandante Ruz, Orson Welles, Rita Hayworth y Bob Dylan, pero ya sabéis: no hay por qué estar de acuerdo en todo con los superhéroes).
 
DIEZ HORAS CON KIKO VENENO
Colección “Archivo de Creadores”, volumen 16
“La Fábrica”
Madrid
2024
128 páginas
ISBN:  9788410024045

Diez horas con Kiko Veneno.Diez horas con Kiko Veneno. by Kiko Veneno
My rating: 3 of 5 stars

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Comentarios

Leoncio ha dicho que…
Me encanta eso de " El sentido del arte es ese, dejar de luchar contra ti mismo y permitir que hable tu persona", tan zen. Gracias por la reseña, me ha gustado mucho.
Enrique Hernando ha dicho que…
Gracias a ti, Leoncio, por tus comentarios, que me animan a seguir publicando.
Anónimo ha dicho que…
Gracias querida Enrique me encanta que me compartas tus escritos. Besos, Mariajosé
Enrique Hernando ha dicho que…
Gracias a ti por seguirme. Un abrazo

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